Archivo para Abril 2009
Accidente…
NOTA MENTAL: Recordar lo peligrosa que puede ser una hoja de papel para un ojo humano…
PRECAUCION. alejar el ojo de la hoja.
Misterios de la Sexualidad Humana: Descomplicarse.
Hoy toca hablar del amor…
El amor a los padres es un vínculo para siempre, mandato de sangre que te arrastra: no lo puedes evitar; y, el amor a los hijos (aparte del vínculo sanguíneo irresistible) es como el amor a uno mismo: es amar a ese pedacito de tí, que se parece a tí en lo bueno… y en lo malo.
Pero el amor a un extraño, con quien no hay vínculo de sangre y a quien de pronto viste de una manera diferente a como ves a la mayoría de las personas, suele causar problemas. Para las mujeres heterosexuales, creo que aún más.
En los dos primeros amores (que indudablemente sabemos que existen y no los negamos), hay un componente de instinto animal muy fuerte. Un instinto de amar y proteger a mis cachorros, y al jefe de mi manada.
Evidentemente que el amor paternal y filial, además del componente animal, tiene un componente espiritual de las almas finas y delicadas, que trascienden y nos lleva a los amores fraternales y todas las variantes de este amor – no sexual, que nos llena mucho.
Sin embargo, en el amor de pareja se complica y dificulta esa “ascensión” desde el componente sexual. Y eso nos trae montones de líos. Porque a veces es transición no existe, y las mujeres nos creamos problemas difíciles de superar.
No entiendo muy bien por qué, pero he observado, en varios casos cercanos, que las mujeres nos tratamos de engañar (no pocas veces), idealizando las virtudes de aquel que nos da placer “animal”, con el fin de encontrar una excusa para “trascender” y empezar a enamorarnos de él. Virtudes cuya existencia no niego, pero siento que les damos valores elevados, que en escalas normales, no tendrían (por ejemplo, si mi hermano me ayuda con las bolsas del súper me parece normal, pero si el chico por el que siento “atracción animal” me ayuda con las bolsas, me sentiré tentada a hiper valorar su caballerosidad y su capacidad de ayuda a una mujer indefensa… virtud muy elogiable, pero que en situaciones normales no me interesa para nada).
El tipo puede ser un excelente ser humano y un amante espectacular. Un tipo que nos mueve todo, menos el corazón. Entonces ¿Por qué forzar a mi corazón a “enamorarme”? ¿Sería positivo un enamoramiento de laboratorio? A mi me parece que no, porque él estaría perdiendo la oportunidad de encontrar una mujer que sí lo pueda amar, y yo, la oportunidad de encontrar un hombre a quien yo pueda amar.
Quizá si fuéramos menos “imaginativas” y “delicadas” y aceptáramos que tenemos instintos, que somos animales, y que –mientras no hagamos daño y digamos la verdad- tenemos derecho a “calentarnos los huesos” con un hombre estupendo a quien no podríamos, ni llegaríamos a amar. No es el premio mayor, pero es un super-hiper-dúper premio consuelo. Ellos lo tienen mucho más claro y les va muy bien así. ¿Por qué nosotras no?
Imán
A pedido de Yoyoyo una nueva entrada.
A veces me pregunto ¿por qué diantres viene tanta gente desquiciada a mi blog?
Que si no son los opus, son los exopus locazos (abundan) o los listos que quieren hacerse millonarios a costa de mi trabajo (a pesar que yo advierto -ver a la derecha de su pantalla el primer aviso- que ESTE BLOG NO REGALA NADA).
Entonces, pienso yo ¿qué tengo yo que atraigo a tanta gente enferma?
Oiga usted… ¿no será que lo igual atrae lo igual?
Joder… voy a llamar a mi amiga pisiquiatra a ver qué me dice.