Impaciencia…
Esperar es un problema, o lo es para mí.
Debe ser que soy impaciente.
Llegué a pensar que luego de esperar casi 8 meses para verle la cara a mi niño, ya me había convertido en maestra del asunto. Pero no.
Y eso que me he visto todas las películas románticas del mundo mundial, y en todas, hay que esperar. Básicamente, esperar a que él o ella se den cuenta que sin ella o sin él, el sol sigue saliendo, y la vida continúa, pero en blanco y negro. Y con ella, o con él, las cosas se ponen a colores…
A quien espera le toca una tarea difícil. ¿Vale la pena esperar? ¿Será como yo siento que va a ser, o me equivoco? ¿Tengo otra opción? ¿Por qué para mí la vida sigue, estoy completa, soy feliz, pero todo se ve como en blanco y negro? Y entran las dudas… ¿cuánto tiempo debo esperar?… ¿hago bien esperando o me estoy muriendo inútilmente?
Digo que no, pero sigo mirando el teléfono por la noches, como suplicando que vuelvan a aparecer los tres primeros dígitos que me atreví a memorizar (si me lo aprendo completo es posible que lo llame, y que se agobie)…
Y me lo tengo que callar, porque estoy harta de oír que un clavo saca a otro clavo, que me van a presentar a alguien mejor, que si no me ha buscado es que no me quiere. Y tengo que convivir con la sospecha de que es posible que no sea yo quien ponga color a su vida, y es posible que no sea él quien se lo ponga a la mía…
¡Pero yo juraría que sí!
También es cierto que la intuición me ha fallado y varias veces ya, no he adivinado un adiós para siempre, escondido en un “mañana te vengo a buscar”, “vuelvo pronto”, “chaucito, no lloremos, porque Dios nos volverá a juntar”… Y hoy, aquí, recordando esos adioses que no adiviné, me pongo a pensar si sus ojos clavados en los míos, su sonrisa divertida y su dedo en mi frente diciéndome “estás loquita”… también fueron para siempre…
Esto es… que no he aprendido un carajo y no sé esperar…
O que simplemente, uno nunca debe esperar nada… como me dijo un sabio una vez…
..y quizas me pierdo de algun otro antecedente pero… me da la impresión de que… mejor no esperes si no depende de tí… ningún clavo saca a otro, solo te distrae un rato… o puede llegarte uno peor y después qué!!
cómo te lo sacas de encima…. y es el problema de varias amigas casadas que conozco… están más solas que yo
Alejandra
Julio 2, 2009 a 11:41 pm
La paciencia es la madre de la ciencia… dicen… ¿no?
Alfonso
Julio 3, 2009 a 6:02 pm
Estoy muy de acuerdo con lo que dice Alejandra: buscar a otro para que te saque a este…para mí que no funciona… Ahora, cuando tú aceptes las cosas como son y dejes de esperar, empezarás a estar mejor de forma exponencial, y entonces muy probablemente llegará “otro” que te ayudará a sacarte lo que te queda del clavo anterior… (no sé si me he explicado muy bien, pero seguuuuurp que me entiendes, jeje).
Y la paciencia es importante, yo también lo siento así… Pero por mi personal experiencia, es buena cuando es manifestación de nuestra aceptación de la realidad presente tal y como es, sin esperar nada, aunque sabiendo que algo vendrá y que será lo mejor para nosotros. La paciencia no es buena (siguiendo con mi punto de vista, claro), cuando es un esperar a que llegue un radiante futuro que sustituya a un presente que no nos gusta. Porque cuando es así, más o menos conscientemente estamos dejando de vivir el presente con intensidad, y nos instalamos en un futuro que no conocemos ni tenemos forma de saber cómo será: vivimos en la irrealidad.
Así que volviendo a tu escrito: no esperes nada de nadie… Vive cada momento con intensidad, como si fuese el único (que realmente lo es: cada momento es único e irrepetible, y si te lo pierdes ya nunca lo recuperas…). Y ten la certeza de que lo que está pasando es lo mejor que te puede pasar, aunque te duela. Cuanod algo “duele”, es una llamada de atención de la vida que nos dice:”hey!, que aquí hay algo que raspa…, mira a ver qué es y si te raspa porque tú le dejes que te raspe…”. Casi siempre la respuesta es “sí, me raspa porque yo le dejo o le invito a que lo haga”. Y de esa consciencia se aprenden cosas… Y lo curioso es que cuando las aprendes, deja de raspar, jajajajajja!.
Un beso amiga!
Isa
Julio 4, 2009 a 8:51 am
¡Pobre Margarita! Ni le hacían caso en el Opus, ni se lo han hecho como ella ansiaba en Opuslibros.
¡Pobre amante despechada! ¿En realidad habrá amado a alguien en su vida, o llevará treinta y tantos años amándose sólo a sí misma y quejándose de que los demás no se den cuenta de lo “maravillosa” que es?
¿Maravillosa o maravillosamente egoísta?
Amar es ponerse en el lugar de la persona amada, y darle, siendo tú un poco ella. ¿No tienes edad para haberlo aprendido?
Una espectadora
Julio 5, 2009 a 3:44 pm
No sé si será deformación profesional pero, a mi me da que el aparatito ese que miras, sí, el teléfono, además de que para que te llamen sirve para llamar.
Y si se agobia, pues que se desagobie que tampoco hay que malcriarlos.
yoyoyo
Julio 7, 2009 a 1:08 pm
Espectadora, totalmente de acuerdo contigo..pobechita de mi… qué bien me conoces… oye déjate conocer, anda… no pasa nada, lánzate…
Yoyoyo… es lo que decía la espectadora esta… que soy egoísta, y no sabe que además soy orgullosa, y teeeerca… pero voy a pensarlo ¿ya?
emevecita
Julio 7, 2009 a 2:00 pm
Una espectadora, como verás Emevecita tiene un grandísimo sentido del humor. Yo la verdad es que también, pero me rechinan las clavijas del alma cuando leo una vez más comentarios hirientes expresados desde la cobardía de un nick.
Te comento desde mi nombre (y mi apellido: Sala) que me parece que no te has enterado de nada de lo que ha pasado aquí. La buena noticia es que aún estás a tiempo: deja de lado las pobres elucubraciones de tu mente y mira a la vida desde la pureza de tu corazón, que seguro que la tienes.
No me voy a molestar en explicarte si Margarita es egoista o tiene un corazón de oro porque de tu escrito parece evidente que eso no te importa, solo intentar herir…
Menos definiciones teóricas de lo que es amor, y más enseñar con el ejemplo…
Isa
Julio 7, 2009 a 3:14 pm
¡Hola! Isa, Isabel Sala o Nath, una de las cabezas mejor amuebladas… “Cobardía de un nick”, “no te has enterado de nada de lo que ha pasado aquí”, “las pobres elucubraciones de tu mente”, pero me concedes “pureza de corazón”.
Gracias por lo último bonita, pero ¿me había dirigido yo a ti?
Tienes fama de una de las cabezas mejor amuebladas, pero no haces honor a ella con tus comentarios. No soy la que “no se ha enterado de lo que ha pasado aquí”.
++++
Margarita, guapa, yo sólo me lanzo en los brazos de mi marido. Soy una clásica.
Una espectadora
Julio 8, 2009 a 6:28 am
Yo sé que me odias “una espectadora” pero es que de verdad me encantó eso de “yo sólo me lanzo en los brazos de mi marido. Soy una clásica”, en serio, me encantó…
En mi caso, no puedo opinar nada personal sobre tí porque no te conozco, siempre atacas desde el mismo IP pero de diferentes nicks, tienes la gentileza de seguirme y de estar pendiente de lo que me pasa, cosa que es casi un halago (ni yo estoy tan pendiente), y disfrutas si yo lo paso mal… pero te confieso que te leo, y me pregunto “¿tan importante soy como para que una mujer de las lejanías viva obsesionada conmigo?” a mi eso de amar u odiar a desconocidos me suena tan a chino, que no lo logro entender.
En fin, que el rollo es tuyo… por eso publico tus insultos (a veces me olvido y el spam se borra solo), porque a mi ni me hace más linda, ni más flaca, ni más feliz, ni más millonaria (ni sus opuestos) el que me dediques tu tiempo. En serio pienso que es posible que algo te va mal para dedicarle tiempo a quien tú sabes (porque lo dices) es tan poca cosa que no le hicieron caso en el opus, ni en opuslibros, ni cuando se enamora… ¡pero sinembargo tú sí me haces caso!
Si yo escribiera para que me hagan caso, mi club de incondicionales se reduciría… ¡a TI!…
Mira tú, eso es mucho, porque sé de gente que no tiene ni un lector incondicional, mucho menos que sea tan comprometido…
Bueno, toda esta estupidez es porque hoy me ha encantado saber algo de tí. Y saber que amas y eres amada es genial… seguro que podría aprender infinito de tí, y voy a empezar a prestarte atención. Algo me quiere decir la vida, y detrás de los insultos debe haber sabiduría guardada que voy a intentar rescatar.
Estoy segura que volverás… eres incondicional…
__________
Isa… yo no sabía que tu cabeza tenía muebles, jajaja… ya nos dirás…
emevecita
Julio 8, 2009 a 4:52 pm