Papas fritas y consuelos.


He vuelto a sentir en mínimas dosis la rabia/despecho que sentía hacia el “papá” de mi hijo, principalmente porque en algunos momentos de desesperación los primeros días de enseñarle a dormir me decía que cómo es posible que yo esté llevando todo sola cuando el hombre ese duerme tranquilo, sabrá Dios con quién (bueno, esa es la versión publicable de mis pensamientos, porque me da un poco de vergüenza decir que yo decía “… y el conchesumaihijeputa ese durmiento feliz, a lo mejor embarazando a otra webofrito, caraxo”).

Bueno, la rabia se me pasa al llegar la mañana y volver a mi vida habitual, pero siento que necesito una recompensa. A lo mejor he sido criada mal. A lo mejor es porque soy norteña y los norteños son los más obesos en mi país. La cosa es que para mi, una recompensa es una comida rica, y una comida rica para mi es papas fritas con la comida chatarra que sea. Y me he recompensado mucho esta semana. He tratado de volver al régimen de dieta para bajar 10 kilos antes de conocer al amor de mi vida (si total, yo puedo soñar despierta), pero caigo.. soy mu débil 😦

Dos de esas recompensas que una no espera y que alegran tanto la vida ha sido el comentario de Daniela en “Mis Historias” y el de Lulu. El de Daniela porque por venir de ella ya es especial, nos conocemos desde que ella estaba en el colegio (yo soy dos o tres… meses… mayor, je) y encontrarla fue una alegría enorme. Y el de Lulú porque me dice que se emociona con mis emociones (lo que es un halago enorme) y me dice algo que no sé de dónde sacó, pero que a lo mejor es un anuncio de este Universo generoso y abundante. Me dice “espero ese libro tuyo” y yo digo “¿qué libro? si yo no escribo ningún libro”. Y … ¿por qué no empezar a escribirlo? Puede ser… puede ser…

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2 comentarios en “Papas fritas y consuelos.”

  1. Precisamente ayer comí papas fritas, con huevo y chorizo, además de cien cosas más, interrumpiendo así la dieta que tan esbelto me está dejando. Pero es que estamos en Feria en Sevilla, y uno no puede ir a una caseta y pedir lechuga y pollo a la plancha… Y además hay que tomarse una botellita de manzanilla. Ánimo, que lo divertido de la dieta -como la vida ascética- es que se puede empezar de nuevo. Aunque, no sé, en las fotos sales estupenda…

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