Una Forma de Morir…


Capítulo 12 de “Algunas Gentes

Nota: Este relato es pura ficción

Estoy cansada, extenuada, no puedo más.

Ana no pensó nunca oír esas palabras en la boca de su amiga Fernanda, porque no es así, la vida tiene fuertes y débiles y Fernanda es la fuerte, la del marido guapo y exitoso y los dos niños hermosos, la feliz, la inquebrantable, la que es el paradigma.

No sabemos cómo reaccionar cuando un paradigma se va quebrando delante de nosotros. No sabemos qué decir cuando la persona que siempre sabe decir la palabra acertada se resquebraja, deja a un lado la máscara y nos confiesa que es tan humana, tan de carne y hueso, tan llena de lágrimas, de deseos, de frustraciones, como nosotros.

– Toma tu té, y prueba de mi torta de chocolate.

El diálogo mental de Ana era incesante. ¿Cómo se le ocurre a ella decir semejante tontería sobre el té a una mujer que parece estar a punto de romper a llorar?

Pero la vida es como es, y cada quien tiene el papel que le toca. Algunos no pueden llorar, no pueden quebrarse, no pueden mostrarse como realmente son.

– Bah… no me hagas caso Anita, son cosas de la re decoración de la casa, ya se me pasará.

El mundo volvió a girar… para Ana…

Porque esa noche, sorbiendo sus propias lágrimas, Fernanda se quiebra, se quiebra de la única manera que ella puede quebrarse… sola. Sostenía en una mano un teléfono y en la otra un apunte de papel. Sus sospechas se comprobaron.

¿Y ahora qué?

Anuncios

15 comentarios en “Una Forma de Morir…”

    1. es que a veces somos nosotros mismos querido Jorge, pero lo gracioso es que nosotros nos vemos como Ana se ve y a lo mejor los demás nos ven como miramos a Fernanda, y no somos sino todos unas Anas que podemos desplomarnos en libertad siempre, sin importar las miradas ajenas… no sé, me lié 🙂 besote!!!!

    1. pero no siempre sabemos qué proyectamos… me ha pasado pensar que soy débil y resulta que me ven como fuerte. Me pasa verme seria y cuerda y resulta que me ven graciosa y loca. Me pasa verme Hermosísima, y eso sí, eso sí coincide con lo que los otros ven 😛

  1. No existen los fuertes, los inquebrantables, sólo existen las personas que han llegado a su límite y las que no han llegado a su límite.
    Y la mayor o menor soledad de cana un@.
    Buén texto.
    Un Abrazo 🙂 .

  2. Estoy de acuerdo con joaquinsarabia, creo que todos estamos hechos de la misma fortaleza o la misma debilidad, la diferencia consiste en la línea de meta que le ponemos a nuestro límite y al tiempo que aguantamos nuestras máscaras..

    Un besote gordo.

    1. yo hacía de “La Tristeza” en una obra de teatro escolar. Mi parlamento decía “si quieres llorar, llora. Si quieres gritar, grita”. Ese lema se me ha quedado en la memoria. Porque eso de construirnos máscaras todo el tiempo no hace daño a nadie más que a nosotros mismos..

  3. Uy, que mal rollito esas sospechas que se comprueban, a veces es mejor no saber.
    Es verdad que asusta ver a alguien a quien suponemos fuerte y de quien nunca oímos quejas decir que no puede más, cada uno desempeñamos nuestro papel y si nos salimos del guión la gente de nuestro entorno se desconcierta y no sabe como reaccionar.

  4. Creo más bien que muchas veces la gente te mira como lo que no eres.
    El que casi siempre estés medianamente alegre y tiendas a no hacer dramas de las cosas, algunas veces tiene la consecuencia de que la gente está convencida que eres Doña Feliz y que nunca tienes derecho a llorar ó a derrumbarte. Cuando ocurre todo el mundo se queda estupefacto ante algo que solo estaba en sus percepciones.
    Besazo

Cuéntanos qué piensas...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s